Cada
año se diagnostican en España 900 nuevos casos de cáncer
infantil, enfermedad que si no se trata de modo urgente es mortal.
El transplante de médula ósea es la única esperanza
para muchas personas afectadas por esta enfermedad, especialmente
los niños que sufren leucemias, linfomas, aplasias y enfermedades
similares. Encontrar un donante de médula ósea compatible
es difícil. De hecho, cada año, el 75 % no lo consigue.
Existe
la creencia errónea de que es fácil encontrar un donante
de médula entre los familiares del enfermo. Sólo existe
un 25% de la probabilidad de que el hermano del niño enfermo
le pueda donar médula. Evidentemente, el porcentaje disminuye
para el resto de los familiares. Si manejamos estos porcentajes
en el ámbito de la familia, imagínese lo difícil
que resulta encontrar un donante de médula ósea no
emparentado, es decir, que no sea familiar.
Cuando no se encuentra un donante compatible dentro de la propia
familia se recurre al REDMO, el Registro de Donantes
de Médula Ósea. Este registro a la vez colabora con
los registros extranjeros, con lo cual la búsqueda de donantes
se realiza en todo el mundo.
Las estadísticas dicen que desde la realización,
en 1979, del primer trasplante de médula procedente de un
donante no emparentado, los progresos son muy esperanzadores, puesto
que la expectativa de vida de los enfermos ha crecido un 60%. El
perfeccionamiento de las técnicas de trasplante permite aumentar
el número de vidas salvadas a un 80% si se dispone de un
donante en el momento exacto en que el paciente se encuentra en
condiciones de ser trasplantado, con lo cual cuantos más
donantes haya, más posibilidades de que ese trasplante sea
efectivo.
A finales de junio de 2003, el número de candidatos a donantes
registrado en REDMO supera las 48.500 personas
inscritas, de las cuales casi 44.000 ya han sido tipadas y figuran
en el Registro Internacional como donantes disponibles.
Aunque el número de donantes de médula ósea
pueda parecer elevado, sólo les diremos que en EEUU el número
aproximado de donantes es de 3 millones, con lo cual vemos claramente
que 48.500 donantes en España es una cifra bastante pequeña.
Cuando en vida decidimos que a nuestro fallecimiento nuestros órganos
sean donados estamos dando la posibilidad a muchos enfermos de seguir
luchando, pero lamentablemente ya no seremos conscientes de haber
ayudado a alguien. La donación de médula se realiza
de donante vivo a receptor vivo, es decir, sabemos que con nuestro
gesto estamos dando a un enfermo la posibilidad de seguir luchando
por vivir.
Donar médula no supone que tengamos que arriesgar nuestra
vida para ayudar a alguien que la necesite. Hacerse donante de médula
consiste en someterse a un análisis de sangre, se realiza
un tipaje de esta sangre para saber que tipo de médula ósea
tenemos y a que enfermo puede servir, y a continuación se
incluye en los registros del REDMO. Cuando se necesita
buscar médula, se recurre a los registros del REDMO
y en el caso de que nuestra médula sea como la del enfermo
es cuando se procede a la donación propiamente dicha. La
extracción de médula es un proceso sencillo, no se
necesita “abrir” el cuerpo por ningún lugar,
simplemente se extrae.
Es muy posible que haciéndonos donantes de médula
no tengamos que donar nunca, pero si tuviéramos la fortuna
de poder ayudar a alguien a seguir luchando por su vida, ¿no
se considerarían afortunados?
La donación de médula es, a mi parecer, la más
bonita y generosa ya que somos totalmente conscientes de estar regalando
a un enfermo la posibilidad de vivir.
Por favor, sean generosos, donen médula, donen vida
Si está interesado en ser donante de médula, si está
interesado en saber en qué consiste la donación de
médula LLAME AL TELÉFONO: 94/400 73 83
(Osakidetza, Servicio Vasco de Salud. En horario de mañana
de lunes a viernes).
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